Área perceptiva: percepción visual

Percepción Visual

Actividades para trabajar con el alumnado en las aulas:

– Objetivo general: interpretar correctamente los estímulos visuales.

– Objetivos específicos:

  1. Seguir con la vista la trayectoria de un objeto.
  2. Discriminar intensidades de luz.
  3. Discriminar y clasificar objetos por su forma.
  4. Discriminar y clasificar grabados.
  5. Discriminar colores fundamentales.
  6. Discriminar matices de colores.
  7. Percibir lo que falta en figuras incompletas.
  8. Captar detalles en láminas.
  9. Percibir errores en dibujos.
  10. Captar semejanzas y diferencias en parejas de objetos y dibujos.
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¿Cómo se puede ayudar en la inestabilidad del niño deficiente visual? ¿De qué manera el niño deficiente visual supera las fases asimilativo-acomodativas hasta alcanzar el lenguaje?

¿Cómo se puede ayudar en la inestabilidad del niño deficiente visual? ¿De qué manera el niño deficiente visual supera las fases asimilativo-acomodativas hasta alcanzar el lenguaje?

Es a través de la visión que se integra la actividad motora, perceptiva y mental del niño; es por medio de ella que se establecen relaciones de los primeros esquemas responsables de la integración de los mensajes, a través de los cuales se dan significaciones de cada uno de los sistemas (Piaget).

¿De qué manera el niño deficiente visual supera las fases asimilativo-acomodativas hasta alcanzar el lenguaje? ¿Cómo se puede ayudar en la inestabilidad del niño deficiente visual? ¿Cómo se puede mejorar el equilibrio y el conocimiento del cuerpo?

La Terapia Psicomotora puede resolver estos problemas siempre que se tomen las medidas necesarias. Reconocemos que el niño deficiente visual tiene una mala adaptación sensorio-motora, presenta varias dispraxias asociadas a paratonías y a comportamientos de ansiedad y seguridad que se hallan condicionados más allá de la autonomía y de su exploración espacial.

La Terapia Psicomotora recapitula una serie de vivencias que progresivamente establecen la conquista de la asimilación sensorio-motora e ideo-motora, el conocimiento corporal, la organización del espacio y posteriormente la del tiempo.

Con los problemas de deficiencia visual están relacionados factores psicomotores, que provocan desarmonías de comportamiento, normalmente aumentados por una superprotección familiar que empeora la relacion con el mundo que le envuelve.

El niño deficiente visual presenta señales de ansiedad, aislamiento, pérdidad de iniciativa, ausencia de aptitudes para el aprendizaje y oposición; caracteristicas que no se pueden dejar de atender y de considerar, ya que interesa a partir de su dependencia hacia una conquista progresiva de autonomía, mediante una atmósfera segura y liberadora, concretizada en un proyecto de relación. Sólo en un ambiente con estas características se puede verificar una desaparición del cuadro al que el niño deficiente visual se encuentra normalmente ligado. La relación constructiva que se crea tiene que romper la fabulación perniciosa en que el niño vive y tiene que trasponer al plano práctico sesiones de movimiento que garantizarán progresivamente el descubrimiento del espacio y el redescrubrimiento del cuerpo, recurriendo a actividades tacto-cinestésicas y sonoro-motoras que incluso faciliten la discriminación sensorial, sin la cual el niño deficiente visual puede orientarse.

La Terapia Psicomotora puede intervenir valorizando sensaciones cino-táctiles y tacto-cinestésicas que permitirán mejores preciosiones espaciales y representaciones gestuales más convenientes, para así proporcionar una interiorización del movimiento más ajustada y coherente, garantizándose simultáneamente la noción básica de oposición al mundo y la toma de consciencia del yo.

 

Perro guía

¡Hola! Soy un perro guía y quiero enseñarte …cómo debes actuar cuando te encuentres conmigo en compañía de mi amo ciego. Antes que nada, déjame decirte que soy un perro de trabajo, no una mascota. Cuanto más me ignores, mejor será para mi amo y para mí. Mi comportamiento y mi trato son totalmente diferentes a los de otros perros y debo ser respetado en mi doble función de guía y fiel compañero de mi amo ciego. Por favor, no me toques ni me acaricies cuando me encuentre trabajando, o sea cuando me veas con el arnés puesto. Si lo haces me puedo distraer y yo no debo fallar jamás. Lo más adecuado, entonces, es ignorarme. ¡Pero no por ello vayas a sentir temor alguno! Los perros guía estamos adiestrados y nunca seríamos capaces de hacerte daño sin motivo. Eso sí. Si traes contigo a otro perro, por favor contrólalo para evitar que llegue a producirse algún accidente cuando pase a mi lado o al lado de mi amo ciego. Por favor, no me ofrezcas golosinas ni alimentos: mi amo ciego ya se encarga de ello con esmero. Estoy bien alimentado y tengo un horario prefijado para ir a comer. Cuando te dirijas a una persona ciega que se acompaña por un perro guía como yo, háblale directamente a él y no a mí. Si un ciego con perro guía llegara a solicitarte ayuda, acércate por el lado derecho, de modo que yo quede a la izquierda. Me ordenará entonces que te siga, o bien te pedirá que le ofrezcas tu codo izquierdo. En tal caso me hará una seña para indicarme que estoy temporalmente fuera de servicio. Si un ciego con perro guía te pregunta direcciones, dale indicaciones claras del sentido en que debe girar o seguir para ubicar el lugar al cual se dirige. No corras ni tomes del brazo a una persona ciega en compañía de un perro guía sin antes hablarle. Tampoco toques mi arnés, ya que el mismo es sólo para el amo ciego a quien acompaño. Los perros guía tenemos lugares y horarios predeterminados para evacuar nuestros esfínteres. Yo, como perro guía, estoy habituado para viajar en todo medio de transporte echado a los pies de mi amo ciego sin causar molestias a los pasajeros, tanto dentro como fuera del país. En virtud de su riguroso entrenamiento, los perros guía están habituados y capacitados para acceder y permanecer junto a sus respectivos amos en todo tipo de establecimientos, tanto de salud como en centros comerciales, restaurantes, supermercados, cafeterías, cines, teatros, centros de estudio o trabajo, etc., sin causar alteración al normal funcionamiento de los mismos ni molestias al personal o al público. En los lugares de trabajo, los usuarios de perros guía se encuentran capacitados para ejercer sus funciones con ellos a su lado. Acorde al entrenamiento que reciben, los perros guía nunca vagan a su arbitrio por los recintos, sino que permanecen echados a los pies de su amo ciego. Los perros guía tienen el mismo derecho que estos para gozar de libre acceso a todos los lugares públicos. ¿Me ayudas a difundir todo esto? ¡Gracias, amigo mío!